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Mujeres sabias y brujas

15/11/2009 GMT -1

Pecados y excomuniones al gusto

portixol @ 11:06

Esta semana escuchábamos al portavoz de la Conferencia Episcopal Española hablar del pecado que iban a cometer todas aquellas personas que se vieran involucradas en la modificación de la ley del aborto, incluidos los políticos, decía este sacerdote.
Lo siento, pero me da la risa cada vez que escucho manifestaciones de este tipo y, sin pretender herir a nadie, voy a explicar los motivos de mi risa.
Desde hace miles a de años estos señores de faldas largas y negras vienen amenazando con el infierno y el purgatorio para quienes no piensen como ellos. Se han dotado a lo largo de los años de herramientas sofisticadas para mantenerse en el poder a través del miedo y la imposición de sus valores, sin importarles en absoluto las consecuencias que para la población pudieran tener sus dogmáticas ideas. Para ello se sirvieron de la Inquisición, de los monjes templarios, etc.
En la actualidad y al parecer les quedan pocas armas para la dominación puesto que los estados modernos, afortunadamente, les han apartado del gobierno de los países y les han dejado en un espacio que es el de los dogmas y los valores que representan.
Ellos, los de faldas largas y negras, no toleran el grado de laicismo que existe. Y si a eso le sumamos “la competencia” que les supone la llegada de personas que profesan otros credos y la importancia que estos están tomando en una sociedad multicultural, pues se ponen de los nervios y a veces dicen lo que yo considero, sencillamente bobadas.
Y una de esas bobadas la soltó el portavoz de la Conferencia Episcopal Española al afirmar lo que afirmó, pero al mismo tiempo entrando en una contradicción importante para con muchas personas entre las que me encuentro, y me explico.
Hace unos años y por segunda vez, remití un escrito al Arzobispado de Valencia solicitando ser borrada de sus archivos, o sea, apostatar, al tiempo que me daba por excomulgada por haberme sometido voluntariamente a una interrupción voluntaria del embarazo, entre otros muchos de los pecados que ellos consideran graves y que conllevan automáticamente la excomunión.
La sorpresa llegó cuando el arzobispado me contestó alegando falta de información para la excomunión y la negación a borrarme de sus ficheros (apostasía) por no tratarse de ficheros oficiales.
O sea que yo que declaro abiertamente lo que ellos consideran un pecado y deseo que se me aplique la pena, me obvian y ahora salen con que todas las personas que se vean implicadas en este tema serán pecadoras y podrán ser excomulgadas. ¡¡¡Hay que fastidiarse, de nuevo con sus métodos!!!
Y mientras ellos ladran con la pretensión de intentar ganar terreno en lo político con sus amenazas, en África siguen muriendo miles de personas cada día por el SIDA mientras el Papa mantiene el silencio en este asunto.
O siguen muriendo miles de mujeres cada día a manos de sus parejas o exparejas en todo el mundo y ellos siguen sin hacer ninguna declaración al respecto, empeñados como están en seguir manteniendo su estatus de prohombres investidos de una presunta autoridad que pretenden que esté por encima de las leyes y los poderes democráticos.
Ellos, los de las faldas largas y negras, son uno de los verdaderos bastiones del mantenimiento del sistema androcéntrico que nos relega a las mujeres a una situación de sumisión con respecto a los hombres al tiempo que fomenta la misoginia y niegan cualquier expectativa de mejora en las vidas de las mujeres, de cualquier mujer.
Ahora claman por la modificación de la ley del aborto, pero antes lo hicieron por la ley del divorcio y antes con la equiparación de igualdad entre mujeres y hombres que consagra la Constitución Española. Es cansino puesto que siempre se trata de lo mismo: No quieren entender que la lucha por la igualdad real entre mujeres y hombres es imparable y que por muchos estratagemas que se inventen o por muchos discursos revestidos de cualquier historia que se puedan sacar de la manga, no van a impedir que seamos muchas mujeres, cada día más, las que les plantemos cara y les llamemos, entre otras cosas, hipócritas, por adecuar sus discursos a sus propias necesidades y no a las necesidades de las personas, incluso de las mujeres.
Aunque quizás este último punto ya sería excesivo para ellos, pero por pedir que no quede.
Ben cordialment
Teresa

02/11/2009 GMT -1

Derechos humanos de las mujeres

portixol @ 10:09

En demasiados lugares del mundo se olvidan de los derechos humamos en general y , de los derechos humanos de las mujeres en particular.
Y afirmo esto porque en los últimos tiempos descubro noticias relacionadas con este tipo de cosas que me ponen los pelos como escarpias.
Esta mañana escuchaba en la radio el proyecto que una ONG lleva a cabo en Camboya para educar a las niñas de ese país que no tienen derecho a la escolarización debido a que se ven obligadas a trabajar en la agricultura para ayudar a sus familias, o son esclavas sexuales a edades muy tempranas, con lo cual su derecho al acceso a la cultura desaparece.
Esta semana también leía cómo en Arabia Saudi se ha dictado una sentencia de sesenta latigazos contra la periodista Rozanna al-Yami, quien fue hallada culpable de participar en un programa de televisión donde un hombre saudí habló sobre sexo. Rozanna es la primera periodista en recibir esta condena que la Federación Internacional de Periodistas calificó de brutal, inhumana e injusta. Tampoco el derecho a la libre expresión es posible en algunos países islámicos, como comprobamos en este caso.
Además nos encontramos con que la situación de miles de mujeres de la etnia hazara en Afganistán puede que sea peor que hace apenas un año después dala aprobación a hurtadillas del nuevo código de familia Chií que las deja sin derecho prácticamente ni a respirar. Y no me refiero únicamente a la utilización obligatoria del Burka, sino a la limitación de sus propias libertades de movimiento y de acción y a la obligatoriedad de mantener relaciones sexuales con sus maridos cada vez que a estos les apetezca sin tener en cuenta su propia voluntad.
O las mujeres palestinas que viven su situación de ocupación política y personal con una fuerza digna de encomio, pero al mismo tiempo son rehenes de la propia causa política palestina, puesto que son utilizadas como escudos humanos y, al mismo tiempo como procreadoras de muchos hijas e hijos por una cuestión política. Además de ser muchas las viudas, madres huérfanas de hijos e hijas por haber perdido a demasiados hombres en este largo conflicto con Israel.
Y las mujeres africanas a las que someten a numerosas mutilaciones sexuales de distinta índole dependiendo de la zona geográfica en la que nacen o a la etnia a la que pertenezcan, pero que además son utilizadas como armas de guerra en los diversos conflictos armados que corroen el continente africano. Son expoliadas de su propia identidad para convertirse en esclavas sexuales de los señores de la guerra y de los soldados de los diferentes bandos en guerra para humillar al contrario.
Y las mujeres del sudoeste asiático cuyas hijas son vendidas para ejercer como esclavas sexuales que alimentan un turismo sexual en alza, por mucho que se denuncie por parte de organizaciones humanitarias.
Tampoco quiero olvidarme de las niñas de la calle de algunos países de América central y del sur, que se convierten en carne de cañón para traficantes de todo tipo y despojadas de todo, hasta de sus propias identidades.
¿Dónde están los derechos humanos básicos de estas mujeres? ¿Dónde queda su derecho a una vida en paz y digna? ¿Por qué les han sido arrebatados derechos básicos como el de la educación, el de una infancia en paz, la libre circulación o expresión? ¿Por qué se las expolia incluso de su propio cuerpo convirtiéndolo en campos de batalla, en elementos de uso y consumo de hombres que lo necesitan en demasiadas ocasiones para humillar al contrario o para demostrarse no se sabe muy bien qué valores ancestrales?
Y mientras a quienes habitamos en las acomodadas sociedades occidentales se nos olvida el sufrimiento de todas ellas, de todas esas mujeres y niñas para quienes el simple hecho de vivir debe ser la peor de las pesadillas imaginables. Pero nuestro imperdonable olvido, no significa la desaparición de su sufrimiento.
Su recuerdo, su presencia en la lejanía debe estar presente en cada una de nuestras reivindicaciones de nuestro día a día, puesto que nuestra lucha por una sociedad más justa, más equitativa y con un mejor reparto de las riquezas, en todos los sentidos, ha de incluirlas, puesto que sin ellas, sin su presencia aunque estén lejanas, no podríamos ser como somos, ni vivir como vivimos.
Ben cordialment
Teresa

19/10/2009 GMT -1

Aguas revueltas

portixol @ 14:12

Andan las aguas un poco revueltas con el tema de la aprobación de la futura Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo para mucha gente.
Y es que el tema tiene mucha miga puesto que se ponen en juego no sólo temas éticos, sino los que yo considero más importantes, los políticos.
Entran en juego derechos de ciudadanía para las mujeres y entonces surgen los dinosaurios ideológicos de la derechota más recalcitrante que se oponen a todo aquello que suponga una mejora en las condiciones de vida en general de las mujeres, puesto que de la mano de estas mejoras, seguro que viene una mejora para el conjunto de la humanidad.
Y esto no me lo invento yo. Es una realidad histórica. Pero, claro, aquellos logros que han venido de la mano de la lucha de las mujeres han sido sistemáticamente silenciados. Afortunadamente algunas tenemos entre nuestras prioridades desenterrarlos y darlos a conocer.
Pero volviendo al tema que nos ocupa, incluso alguna monja benedictina, concretamente Teresa Forcades se ha posicionado desde su vertiente investigadora y científica al lado de los postulados favorables a la interrupción voluntaria del embarazo y ya ha recibido una exigencia por parte del Vaticano de rectificación pública, alegando su afan de protagonismo.
En definitiva los señores de faldas largas y negras, no pueden soportar que se les lleve la contraria incluso desde sus propias filas.
Además y ante el ¿teórico éxito? de la manifestación del pasado domingo, Rajoy, con una imagen pública bastante deteriorada como consecuencia del caso Gürtel y con los índices de popularidad bastante bajos, ha aprovechado para anunciar que si gobierna modificará la ley que permite la interrupción voluntaria del embarazo. Con lo cual, si alguna mujer tenía alguna duda sobre su voto en concordancia con sus derechos de ciudadanía, el mismo Rajoy los ha disipado.
Y desde luego mi consejo es no votar opciones que únicamente predican una sociedad androcéntrica en la que las necesidades de las mujeres no son ni siquiera eso, necesidades. Una sociedad en la que los derechos del conjunto de la población de las mujeres son ninguneados, obviados y discretamente pisoteados.
Para el Partido Popular, todo lo que huele a igualdad real de oportunidades entre mujeres y hombres es innecesario y motivo de crítica política.
Sólo se merecen seguir en la oposición pero además infectados por ese virus llamado corrupción que debe corroerles por dentro y destapar sus propias vergüenzas para su propio oprobio público, por mucho que lo quieran encubrir.
Y si no que se lo pregunten a Montserrat Nebreda de Catalunya que ha dejado el partido y su cargo o a Ricardo costa al que han “cesado” por teórica mala “praxis” como Secerataio General del PP en la Comunitat Valenciana.
Así las cosas, y aunque no tenemos elecciones a la vista, sólo quiero que se mantenga en el recuerdo la posición reaccionaria ante los avances de los derechos de las mujeres que el PP mantiene.
Ben cordialment.
Teresa

05/10/2009 GMT -1

Y nos siguen matando

portixol @ 10:41

Acabo de leerlo. Ya son dos mujeres más las que han sido asesinadas a manos de su pareja en menos de veinticuatro horas. En ambos casos los asesinos se han suicidado después. Y, de nuevo, me viene a la mente la pancarta que hace unos años portaban las organizaciones feministas en la manifestación del 25 de Noviembre y que decía:”Suicídate antes de matarla”.
Y ya llevamos, en lo que va de año, 61 vidas rotas, sesgadas sólo por el hecho de ser mujeres. Y no es justo.
Nos autodenominamos sociedad moderna, del primer mundo, del bienestar…pero por lo visto todo ese tipo de calificativos sólo sirven para la mitad de la población, para los hombres, por que las mujeres seguimos llevándonos la peor parte, con los malos tratos e incluso la muerte en demasiados casos.
Y es que somos pocas las que no hemos sentido el zarpazo de esta lacra en alguna ocasión en nuestras vidas. Su cara en muy variada y no necesariamente ha de dejar huellas en el cuerpo, pero siempre las deja en el alma.
La máscara que utiliza en demasiados casos es la más sutil, la más amable, la difícil de detectar, pero que se manifiesta en cada situación de desigualdad que persiste en nuestra sociedad.
La semana pasada leía en un periódico regional una noticia que hablaba que el 84% de las mujeres presas han sufrido malos tratos físicos o sexuales. Son datos escalofriantes, pero al mismo tiempo, oficiales, puesto que los dio la subdirectora general adjunta de Tratamiento y Gestión de la secretaria general de Instituciones Penitenciarias de Ministerio de Interior.
Aunque afortunadamente tenemos legislación en esta materia y es todavía reciente, tendremos que reivindicar otras medidas que, aunque tengan una efectividad a más largo plazo, pongan la base de una nueva estructura social. Estoy hablando de los elementos que nos socializan como personas y que nos transmiten valores.
Y estos elementos tienen un claro componente androcéntrico que sigue predicando, de forma sutil pero continuada, toda una batería de mensajes en donde se sigue dando supremacía a los hombres sobre las mujeres. Y que a las mujeres nos siguen “cosificando” y utilizando como moneda de cambio en demasiados casos.
Por supuesto estoy hablando de la familia, la escuela, los medios de comunicación y por supuesto las religiones. Estos elementos por las que todas y todos en algún momento de nuestras vidas, nos están bombardeando continuamente con mensajes sobre la supremacía de los hombres en un mundo creado para sus necesidades y con sus propios privilegios heredados a lo largo de la historia de la humanidad.
Mientras no seamos conscientes que somos, todas las personas, transmisoras de valores cargados de desigualdad, no podremos actuar primero como personas y después como sociedad que pretende ser igualitaria.
Mientras las grandes religiones monoteístas no modifiquen su discurso (y lo veo prácticamente imposible) y tengan un discurso con mayor equidad en el trato que dan a sus personajes más relevantes, no avanzaremos hacia una verdadera democracia en donde realmente todas las personas seamos iguales.
Y en la escuela hay que trabajar tanto con el alumnado como con el personal docente para que sean conscientes que no solo enseñan lo que aparece en el currículo, sino que también trasladan toda una serie de valores que siguen sin tener nada de igualitarios y, por tanto se reproducen y se reproducirán en un futuro los mismos esquemas que ahora denunciamos cada vez que se produce algún asesinato de alguna mujer.
Y qué decir de los medios de comunicación que hacen pervivir los estereotipos, los modos, las modas y que además los potencia porque son lucrativos. Y son lucrativos porque la igualdad real entre mujeres y hombres no interesa, porque no es rentable dejar de vender suplementos femeninos que reproducen patrones claramente distinguibles a años luz, por ejemplo.
A veces me pregunto en qué medida el silencio personal cada vez que hay una mujer asesinada, nos hace cómplices de su muerte.
Pero la muerte, como decía antes, es el último escalón que recorre al víctima, puesto que hasta llegar a ese terrible momento seguramente habré tenido una vida llena de calamidades que la habrá hecho sentir infeliz durante mucho tiempo.
Y es que parece que sólo los asesinatos nos despierten las consciencias y perdemos de vista que los millones de rostros que utiliza el patriarcado para maltratarnos, en demasiadas ocasiones viene disfrazado de una sonrisa cordial y afable.
Necesitamos cuestionar el actual sistema social, para poder, después desmontar todas las partes que nos hacen daño, que nos matan, que nos tratan como inferiores.
Y por supuesto, tenemos que seguir siendo la voz de todas aquellas a quienes se la han arrebatado. La voz de las asesinadas por unos terroristas que, además decían amarlas.
Ben cordialment, desde la pena
Teresa

15/09/2009 GMT -1

Graves contradicciones

portixol @ 08:29

Leo hoy una noticia que me llega a través de la lista de correos de la revista TRABAJADORA, que la coordinadora del Área de Riesgo Químico del Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (Istas), Dolores Romano Mozo, aseguraba que: “existe un marco normativo "favorable" a la prevención del riesgo para el embarazo y la lactancia, pero a su vez se puede hablar de que "hay una serie de obstáculos, principalmente en lo que se refiere a la exposición a substancias químicas y los riesgos psicosociales”.
Y entonces de nuevo aparece la contradicción entre la protección a las mujeres trabajadoras embarazadas y lactantes o la inversión en mejorar las condiciones laborales y, por lo visto, se sigue apostando por la NO inversión.
Entonces tampoco se está apostando por la mejora de las condiciones laborales y de salud del conjunto de la población, puesto que una mujer embarazada que no tenga buena salud (y en demasiados casos esa falta de salud tiene que ver con su entorno laboral) seguramente no gestará bien y caben secuelas en el feto.
Asimismo las condiciones psicosociales, como horarios intempestivos, situaciones de estrés que son inadecuadas, y otras no se incluyen entre los riesgos a avaluar ni prohibir, con lo cual el nivel de prevención es cero lo cual repercute directamente en la salud de estas mujeres.
En esta sociedad de las prisas, del estrés, en donde la apuesta es la competitividad, se está descuidando de nuevo la salud de las mujeres trabajadoras en un momento de especial vulnerabilidad de sus vidas: el embarazo y la lactancia y esto en aras de unos beneficios empresariales que siguen existiendo aunque nos quieran hacer lo contrario.
Será necesario que las instituciones intervengan en este tipo de temas puesto que de la salud o la falta de ella, de estas mujeres va a depender la salud de la ciudadanía de dentro de unos años y si este aspecto se sigue descuidando será la sociedad en su conjunto quienes paguen las consecuencias.
Ben cordialment.
Teresa

07/09/2009 GMT -1

La prostitución: Las diferentes caras de un mismo problema o, cómo evitar ese problema mirando hacia otro lado

portixol @ 08:49

Llevo unos días leyendo en la prensa la situación en que se encuentra la zona del mercado de la Boquería de Barcelona y de cómo las trabajadoras del sexo ofrecen sus servicios en plena calle y la verdad es que estoy indignada ante el tratamiento informativo que se le está dando a este tema.
De entrada es un tratamiento totalmente machista, misógino y ofensivo hacia esas mujeres, que como muy bien dice alguna de ellas, no está realizando ese trabajo por placer sino por necesidad en el mejor de los casos.
El enfoque que se da a esta noticia es el de las molestias al vecindario y el de las conductas anticívicas en la calle. Ninguno de los dos argumentos utilizados son, en absoluto discutibles. Pero lo que ya es discutible es el hecho de que se ponga el acento sólo en las mujeres. Y me explico.
Las mujeres que allí se encuentra y, como decía anteriormente, en el mejor de los casos son mujeres a quienes la necesidad las ha llevado a ejercer la profesión más antigua del mundo, pero estoy segura de que hay muchas más que están en esa situación como esclavas sexuales de las mafias que las han traído y llevado para su explotación sexual. O dicho de otro modo un poco más fuerte para tenerlas como esclavas sexuales.
Pero resulta que los medios no dicen ni una sola palabra sobre este tema, sólo tratan esos dos argumentos que nombraba antes.
Sigo. No se habla tampoco en ningún momento de los clientes que también son parte activa en la ecuación oferta-demanda de este negocio negro, perverso y doloroso para las mujeres y que mueve millones de euros. Los puteros utilizan los servicios de las trabajadoras del sexo para satisfacer su deseo sexual, no como necesidad como están abocadas ellas a realizar su trabajo. Es una diferencia, un matiz importante.
Además, cuando se les da la voz a ellas por parte de quienes ejercen de reporteros, se hace de una manera un tanto amarillista y sin apenas profundizar en sus verdaderas historias más allá de, como ya he insistido, del mejor de los casos en que tengan que trabajar para comer, como cada persona trabajadora.
Las trabajadoras del sexo, son utilizadas como esparcimiento por parte de los clientes, son usadas como un pañuelo de papel de usar y tirar, y ese acto contiene miles de reminiscencias de dominación, de posesión y un largo etc. de herencias y rasgos de carácter androcéntrico que arrastramos como sociedad que somete y humilla a las mujeres e incluso las mata, en cada ocasión que se tiene.
En ningún momento se las trata como seres humanos libres que es lo que realmente son o deberían ser. Son tratadas en demasiados casos, peor que muchos animales. Se las niega la voz y además se las criminaliza como la causa de miles de problemas de, siendo de carácter social y colectivo, nadie se atreve a solucionar o como mínimo a intentarlo.
Son las víctimas del sistema androcéntrico, como todas las mujeres en general y además son víctimas también de las administraciones que las culpabilizan de los abusos que sobre ellas ejercen otros en diversas formas. Aquí no se puede aplicar aquella máxima de que las administraciones velan por la protección de las personas más débiles. En este caso, el propio sistema las culpabiliza, las rechaza, las obvia, les quita la voz y además las deja en la más absoluta indefensión al no tomar decisiones sobre su situación.
¿Hasta cuando se van a quedar en esta situación?, ¿Hasta cuando los diferentes legisladores dejarán de mirar a otro lado y tomarán las decisiones que sean necesarias para proteger los intereses de unas mujeres vejadas y sin derechos?, ¿Hasta cuando esta profesión, según dicen la más antigua del mundo dejará de ser estigmatizada socialmente con el único fin de seguir maltratando a las mujeres que se dedican a ellas y poder seguir utilizando de ese modo un estereotipo más para la subordinación ( o al menos el intento de la misma) del conjunto de las mujeres?
Creo que en los albores del siglo XXI sería un buen momento para tomar las decisiones necesarias para regular de alguna manera la protección de este colectivo maltratado a lo largo de la historia.
Ben cordialment
Teresa

12/07/2009 GMT -1

Una nueva causa que "justifica" la violencia que se ejerce contra la mujeres.

portixol @ 11:16

Y es que como dice el dicho popular "el que no se consuela es porque no quiere". Y por lo visto esto es lo que ha debido de pasarle a Juan Coullaut-Varela Jáuregui. Este hombre fue convocado por el Partido Popular a la Comisión Mixta Congreso-Senado para el estudio del problema de las drogas como psiquiatra, pero el mencionado prefirió hablar de otras cosas y no tuvo mejor idea que afirmar que una de las causas de la violencia de género es la menstruación (www.elpais.com)
Y el hombre se quedó tan a gusto que para algo estaba en Sede Parlamentaria y con Parlamentarias y parlamentarios de todos los signos políticos que, por lo visto se quedaron atónitos con su explicación sobre un tema que no era el que había motivado su presencia en dicha sede.
Y es que parece que existen personajes que necesitan excluir cualquier posibilidad de culpa de los hombres asesinos de mujeres en aras a seguir culpabilizando a las mujeres víctimas de su propia situación de mujeres agredidas y maltratadas.
No es, desgraciadamente, el único caso conocido puesto que hemos de recordar las palabras de uno de los de faldas largas y negras de Valencia que en la hoja parroquial llegó a decir que la culpa del terrorismo machista la teníamos las mujeres por tener una lengua que provocaba a los hombres. Hay que fastidiarse con los de faldas largas y negras que nunca pidieron perdón por estas palabras de uno de los suyos!!!
Pero la gravedad de este nuevo caso de justificación del terrorismo machista en el período de las mujeres radica en que la profesión del susodicho personaje es la de psiquiatra y que además puede estar tratando a personas con este tipo de problemas y me alarma pensar las consecuencias que este discurso puede tener en sus pacientes.
Pero además me alarma también de sobremanera que quienes le convocaron a una sede parlamentaria para presentar una ponencia sobre Tratamiento y atención en drogodependencias, no conocieran estas opiniones y permitieran esa actitud. Quien le convocó fue la senadora del PP por Salamanca Teresa Cobaleda que se ha cubierto de gloria la señora, por lo menos ante quienes tenemos claro que los agresores, los asesinos, los violentos, los maltratadores, son esos hombres violentos que tenemos el horror de tener en nuestra sociedad. Y que las mujeres somos las víctimas.
Que pena tener que andar todavía leyendo estas cosas en la prensa!!!
Que pena que todos los esfuerzos que como sociedad estamos realizando para eliminar las muertes de las mujeres por ser mujeres, se vean minimizadas por palabras como las de este tipo.
Que pena que se siga defendiendo la desigualdad entre mujeres y hombres en espacios públicos como lo son las sedes parlamentarias.
Que pena en definitiva, que el sistema androcéntrico se vea reforzado con estos discursos tan arcaicos y fomentadores de la violencia bajo la justificación de que somos las mujeres quienes la provocamos.
Afortunadamente hemos de decir que cada día son más los hombres que rechazan este tipo de manifestaciones y que se alían con las mujeres para combatir este tipo de terrorismo: el machista.
Ben cordialment.
Teresa

21/06/2009 GMT -1

¿Qué pretenden sus señorías del Congreso de Diputadas y Diputados?

portixol @ 07:36

Contenta me tienen los representantes de la ciudadanía, o sea sus señorías, los actuales ocupantes de los sillones del hemiciclo del Congreso de los Diputados y Diputadas con la moción política sobre la desaparición de los Ministerios de Cultura, Vivienda e Igualdad con la excusa “del ahorro y de la eficiencia”
Y es que parece que cuando se trata de temas que afectan a algo más de la mitad de la población que somos las mujeres, hasta a los diputados y diputadas les sale la vena androcéntrica que todo lo invade e inunda.
En los regímenes menos democráticos se atenta institucionalmente contra todo lo que es diferente al modelo impuesto por los dirigentes, normalmente dictadores y habitualmente se ceban en personas vinculadas con la cultura, con el pensamiento, con todo aquello que pueda aportar briznas de pensamientos con mayores grados de libertad.
Aquí, parece que algunos de nuestros ilustres diputados, que se envuelven a sí mismos con la pátina de libertades y que disfrutan de todos los privilegios que les da ser hombres, haber sido educados como tales y estar en un espacio público, con la mitad del esfuerzo que las diputadas, se permiten el lujo de llevar una propuesta de moción al Parlamento sobre la supresión de algunos Ministerios. Y claro no podían faltar ni los de Cultura, ni el de Igualdad. Y eso que quienes lo proponen van de progresistas.
Hay que fastidiarse, con este tipo de progresismo!!!
Eso sí, luego y a renglón seguido hablan de repartir las competencias entre otros Ministerios y una ya no entiende nada. O sea quieren que desaparezcan Ministerios por ahorrar, pero al mismo tiempo son necesarios porque tienen competencias propias. ¿Qué pretenden sus señorías?
Y es que me da a mí que cuando son cosas específicas de las mujeres, o que al menos ellos lo entiendan y lo vivan así, parece que la importancia de los temas se diluya en el espacio sideral.
Parece además que los señores y señoras Diputadas que votaron esta moción, que aunque carezca de carácter vinculante si tiene el carácter de publicidad que le dan y darán los partidos políticos y los medios de comunicación, hayan olvidado que la igualdad entre mujeres y hombres no nace por generación espontánea y tampoco es una cuestión únicamente de las mujeres.
La igualdad pasa en primer lugar por reconocer que no somos iguales mujeres y hombres más que en lo formal y no en lo real. También pasa, necesariamente por la implicación de los hombres en esa lucha y por el reconocimiento por parte de toda la sociedad de que esas desigualdades se han de corregir por un tema tan simple y al tiempo tan importante como lo es la Justicia Social.
Las que abogamos y defendemos el camino de la igualdad, no excluimos a los hombres de nuestro discurso. Nos limitamos a enumeras las causas de esa desigualdad social para poder diseñar, entre todas y todos, estrategias para corregirlas en aras de una sociedad más justa.
Por eso mismo son tan necesarias las políticas de igualdad que sean transversales y que recorran todos los ámbitos, incluido el político. Y hay que seguir avanzando en la coeducación, en la denuncia y detección de esas desigualdades para combatirlas de frente.
Asimismo es sumamente importante la formación en igualdad para el conjunto de la sociedad y, por lo que veo a sus señorías no les vendría nada mal alguno de los cursos que imparte el propio Ministerio de Igualdad para que se pusieran las gafas violetas que les permitieran comprobar que seguimos viviendo en una sociedad que, de entrada, a las mujeres nos sigue otorgando papeles secundarios en cualquier ámbito. Eso sí con todo el maquillaje de progresismo con que se quiera untar el tema.
Y algo que me parece incluso tenebroso en el mundo de la política, es que se antepongan intereses partidistas por encima de los intereses de más de la mitad de la población, como lo somos las mujeres y nuestro pleno derecho a una igualdad real y efectiva, para así poder compartir una sociedad más justa y más equitativa en todos sus ámbitos.
¿Acaso sus señorías pretenden otra cosa con este tipo de mociones? Esperemos que no sea así y que sólo se trate de una inoportuna, y fea argucia política para llamar la atención y recordar (y justificar) su presencia en el hemiciclo del Congreso de Diputadas y Diputados.
Ben cordialment
Teresa

31/05/2009 GMT -1

Sobre las palabras del Cardenal Cañizares

portixol @ 10:23

Y es que no se pueden callar cuando se trata de derechos para las mujeres. Les puede su dogmatismo y su intolerancia. Y como no podía ser de otro modo, me estoy refiriendo a las palabras que el Cardenal Cañizares pronunció esta semana relacionando los abusos a menores en escuelas católicas de Irlanda entre los años 50 y 80 con el aborto.
Cañizares, que es prefecto de la Congregación por el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, no dudó en arremeter contra la reforma de la ley del aborto que el Gobierno de Rodríguez Zapatero está llevando a cabo, atacando incluso la esencia de las libertades individuales de las mujeres, como lo es el hecho de poder tomar decisiones sobre su propio cuerpo y sobre su propia maternidad.
El hecho de relacionar estos dos temas tan delicados nos da una idea sobre la capacidad de tolerancia que estos señores de faldas largas y negra tienen sobre los actos penales que ellos mismos cometen contra personas indefensas como lo son los menores, en este caso irlandeses, de los que durante más de treinta años estuvieron abusando. Y utilizaron su influencia en los gobiernos de turno que legislaron sobre la impunidad de dichos actos para los presuntos agresores dejando en la más absoluta de las indefensiones a todos aquellos menores que, ni cuando llegaron a la mayoría de edad pudieron defenderse.
Pero además cuando este Ministro del Gobierno de Ratzinger, hace estas declaraciones, está negando derechos de ciudadanía a las mujeres españolas concretamente, puesto que contra quien arremete es contra la reforma de la ley en España. Y yo me pregunto: ¿Acaso las mujeres francesas, holandesas, suecas o de cualquier otra parte del mundo donde este tema esté legislado tienen bula?, ¿Acaso pretenden que el estado español siga siendo la “reserva espiritual de occidente” dejando sin derechos de ciudadanía a las mujeres?, ¿Acaso son ellos referente de moralidad con sus propios comportamientos, no sólo en Irlanda, sino también en los Estados Unidos, Australia y algunos países de África en lo que han abusado de mujeres, niñas y niños?
Su misoginia les lleva a extremos realmente ridículos en lo que a avances de los derechos de las mujeres concretamente se refiere.
Supongo que el temor a perder su hegemonía en algunos espacios les hace reaccionar con tanta virulencia y es entonces cuando muestran su verdadera posición misógina por antonomasia y de defensa de un sistema que nos posiciona a las mujeres como subordinadas a los hombres en cualquier situación, incluso en la posesión, uso y disfrute de nuestro propio cuerpo y de nuestro propio placer.
Y todo ello alegando la defensa de la vida como valor primero, ¿Pero qué vida? ¿Una vida sobre la que la ciencia ya ha opinado que no es tal?, ¿También pretenden saber más que las científicas y científicos que se han pasado la vida investigando?, ¿Acaso el hecho de llevar faldas largas y negras les otorga el don de la sabiduría universal?
Y es que negarse a separar los dogmas de la ciencia les lleva a confusiones y a confundir, intencionadamente a sus fieles. Y esto serían comportamientos normales en cualquier secta, pero que pretendan imponer sus criterios a un Gobierno democráticamente elegido, cuando ellos de democracia entienden bien poco, es el colmo.
Pero además, aprovechan estratégicamente los momentos políticos, como lo son las campañas electorales para arreciar en su críticas, favoreciendo así posiciones reaccionarias y conservadoras de sus acólitos. Y para muestra la defensa que de esta posición dogmática y sectaria hizo el candidato del PP a las elecciones europeas el día siguiente de que la pronunciara Cañizares.
No sólo comparten posicionamiento, sino que además Mayor Oreja, lo llevó a la arena política del debate defendiendo las posiciones del Cardenal, sino que además reforzó el discurso de su negativa ante las mejoras que, en materia de interrupción voluntaria del embarazo se proponen desde el gobierno. Y además defendió que no es necesaria ninguna modificación legislativa en este sentido, lo cual lleva implícito que la actual regulación sobre este tema es válida. Pero la contradicción viene cuando la actual ley ya contempla el aborto en tres supuestos y de forma muy restrictiva, pero lo contempla.
Además la ley que otorga la mayoría de edad a los dieciséis años en materia de salud, y que será la que permita tomar decisiones sobre si continuar o no con un embarazo sin imposiciones de los padres, la aprobó el partido popular cuando gobernaba. ¿A qué jugamos aquí?, ¿A que, dependiendo de intereses dogmáticos, reaccionarios, arcaicos o electorales sean quienes decidan sobre las vidas de las mujeres? ¿A que seamos de nuevo las mujeres las que hayamos de renunciar a nuestros derechos sobre nuestra propia salud sexual y reproductiva para que ellos tanto los de las faldas largas y negras como los del partido popular, se sientan bien?
Pues yo desde aquí digo que no. Que no pienso renunciar a mis derechos sobre mi propio cuerpo, mi placer o mi decisión sobre cuándo, cómo y con quien ser madre si así lo decido en algún momento.
Porque son los mismos los que niegan derechos humanos y de ciudadanía a las personas que vivimos de otro modo o sentimos de otro modo. Fueron ellos, los del partido popular los que llevaron la Ley de Igualdad entre mujeres y hombres al Tribunal Constitucional. Y también lo hicieron con la reforma legislativa que permite el matrimonio entre personas homosexuales defendiendo así una única forma de matrimonio y excluyendo a quienes piensan y viven su sexualidad y su amor de forma diferente, entre otros temas
Siempre son los mismos, los de faldas largas y negras desde los púlpitos y los del partido popular desde las instituciones que gobiernan y desde los bancos de la oposición en el Parlamento. Siempre en contra del progreso de los derechos humanos y de ciudadanía.
Dentro de una semana tenemos elecciones al Parlamente Europeo y las mujeres, debemos ir a votar y votar por quienes defienden nuestros derechos, por quienes apuestan por la diversidad de las propia sociedad en la que vivimos con tolerancia y respeto a otros modos de vida, y dejar así sin voz a los dogmático y sectarios de la faldas largas y negras.
Las mujeres hemos de votar por nuestro progreso y eso se encuentra en casi todas las opciones políticas que no son las del Partido Popular.
Ben cordialment,
Teresa

26/05/2009 GMT -1

La proximidad de una nueva cita electoral

portixol @ 15:20

De nuevo la democracia nos exige una reflexión sobre nuestro grado de confianza en los partidos que actualmente tienen representación institucional y que se han presentado a las elecciones al Parlamento Europeo.
Tenemos en donde elegir y ahora, en el tiempo de campaña, nos van a intentar “vender” todo tipo de ventajas para que les votemos.
Las mujeres tenemos que estar especialmente atentas para ver a quien le damos nuestra confianza, puesto que la IGUALDAD entre mujeres y hombres es un tema recurrente en las campañas electorales. Luego casi todo el mundo se olvida de la igualdad y vuelven a sus rutinas.
Pero precisamente en estas elecciones europeas las mujeres nos jugamos parte de nuestro futuro puesto que muchas de las mejoras legislativas que en los últimos años se han incorporado a nuestro elenco jurídico, han llegado, precisamente desde Europa.
Por eso es necesario que, como mujeres nos pensemos mucho a quien vamos a dar nuestra confianza ya que no todos los partidos políticos tienen el mismo discurso a este respecto y no podemos olvidar que, cuando llegan a ese Parlamento, se reúnen en forma de grupos parlamentarios, olvidando el país de origen.
A mismo tiempo, tampoco podemos olvidar las mujeres, que en el estado español existen partidos que recurrieron ante los tribunales la Ley de Igualdad y la Ley Orgánica de medidas de protección contra la violencia de Género y cuántas medidas se han tomado para equilibrar la situación de mujeres y hombres.
Asimismo, tampoco podemos olvidar las mujeres que algunas de las medidas que se han tomado, pese a ser importantes, también tienen un componente de timidez con respecto a algunas demandas sociales.
Y algunos ejemplos claros de esta timidez, podría ser la manera en cómo se han afrontado las relaciones con la iglesia católica, o la modificación de la ley del aborto.
Por eso, por esa timidez, me da rabia tener que asumir que no existe partido mayoritario que incluya en su agenda política la igualdad real entre mujeres y hombres, porque siempre hay algún “pero” aunque se trate únicamente de estrategia política.
Así las mujeres, tenemos que saber muy bien a quien le damos nuestra confianza el próximo día siete de junio, ya que están en juego ni más ni menos que nuestros derechos de ciudadanía y, también el ritmo que se va a imprimir en la consecución de estos derechos.
Yo desde aquí pido reflexión y serenidad a la hora de elegir nuestra opción para votarla, puesto que hay demasiados derechos en juego.
Yo así lo haré.
Ben cordialment, pese a la campaña electoral.
Teresa

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