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Mujeres sabias y brujas

31/01/2010 GMT -1

A vueltas con los medios de comunicación y las imágenes estereotipadas de las mujeres.

portixol @ 11:39

Hoy hace justo un mes que RTVE dejó de emitir publicidad en su programación. Personalmente me parece un acierto esta decisión puesto que, aparte de haber aumentado el tiempo de emisión real, la programación creo que ha mejorado.
Por cuestiones de falta de salud esta semana he estado en casa y he podido comprobar el aumento de horas de contenidos de calidad en las dos cadenas del ente público. Además también he observado una mayor presencia de noticias relacionadas con las mujeres y no necesariamente con orígenes violentos, en los informativos, sobre todo en el presentado por Pepa Bueno.
Al mismo tiempo, con la ausencia de imágenes publicitarias, se ha dado un paso cualitativo en el proceso de ir desmontando mitos y estereotipos que, sobre mujeres y hombres, se nos quiere transmitir a través de la publicidad.
Creo que ha sido a todos los niveles, al menos los que a mí me interesan como ciudadana, un acierto esta controvertida medida de carácter político.
Al mismo tiempo que esto ocurre en la parrilla de las cadenas públicas, asistimos a la presencia de una violencia feroz en una de las cadenas privadas, como lo es Tele5. Con la emisión de la miniserie “Inocentes” está haciendo un flanco favor a la autopercepción de miles de adolescentes.
También y desde mi punto de vista, el hecho de elevar a espectáculo la violencia de una forma tan explícita y practicada en los cuerpos de mujeres tan jóvenes, en un horario de lo que técnicamente se denomina “prime time”, tiene como único objetivo el de dar espectáculo a través del sufrimiento ajeno, pero como siempre, en los cuerpos de mujeres jóvenes y bellas.
Aunque no sé de qué me sorprendo, si tenemos en cuenta que esta cadena tiene entre sus méritos tener una serie como “escenas de matrimonio” que permite perpetuar roles, mantener estereotipos y no avanzar en nada en el camino de la igualdad de oportunidades, reduciendo los papeles protagonistas, de hombres y mujeres, a una mera repetición (y en demasiados casos exageración) de los estereotipos existentes.
Así las cosas, la elección está clara. Las cadenas que no invierten en potenciar la igualdad real entre mujeres y hombres no me interesan lo más mínimo.
Apuesto por la calidad de los contenidos, por la presencia de noticias relacionadas con las mujeres en los informativos, por la, también presencia de mujeres profesionales en todos los ámbitos en la redacción de los informativos y por una apuesta política clara en defensa de la igualdad real de oportunidades entre mujeres y hombres en el Ente público.
Así las cosas y tirando de refranero: “hechos son amores y no buenas razones”. Así que me quedo con la programación de RTVE.
Ben cordialment.
Teresa

18/01/2010 GMT -1

Apostasía ante el “estreno” del obispo Munilla

portixol @ 11:37

Esto sí que es llegar y triunfar en las declaraciones ante los micrófonos de una de las principales emisoras de radio del estado.
Y es que las palabras del recién en nombrado arzobispo de de San Sebastián asegurando que “”existen males mayores" que el que está sufriendo el pueblo de Haití tras el potente terremoto que asoló Puerto Príncipe hace dos días . Para Munilla mucho peor que las muertes, el dolor y el caos instalado en la isla caribeña, donde los muertos superan ya los 50.000, es "nuestra pobre situación espiritual y nuestra concepción materialista de la vida"(1). Son dos defectos que caracterizan a nuestra sociedad, en opinión del obispo, y por los que "deberíamos llorar" deberá hacernos reflexionar en muchos aspectos sobre quienes pretenden ser los directores de nuestras conciencias y quienes dicten las normas morales que rijan nuestra sociedad.
Ante este tipo de declaraciones, desde mi punto de vista sólo cabe una cosa: Continuar pidiendo a las personas que se tengan como tales, la apostasía de forma inmediata para dejar de formar parte de esta secta reaccionaria que es capaz de utilizar la gran tragedia del pueblo de Haití, para manipular su propio discurso envenenado y utilizarlo como arma arrojadiza contra el Gobierno.
Porque no podemos perder de vista que estas declaraciones aberrantes y enormemente clasistas están hechas con la única intención de seguir defendiendo su posición contraria a la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.
Y es que se necesita tener maldad y poca vergüenza para manipular y mezclar los dos temas para darle prioridad a un discurso decadente, contrario a los derechos humanos de las mujeres y, por tanto misógino, reaccionario y clasista.
Por tanto y desde aquí insisto en que es necesario que las mujeres en general y los hombres de progreso tomemos conciencia del papel que no otorgan los de las faldas largas y negras y abandonemos esa secta misógina con el acto de la apostasía.
En el enlace siguiente se puede descargar el documento para exigir al obispado ser borrados de los archivos eclesiásticos. Y espero que tengáis más suerte que yo, que lo he intentado en tres ocasiones y el arzobispado de Valencia me sigue denegando este derecho.
Ánimo y a apostatar para callarles!!!!
El enlace es: http://www.telefonica.net/web2/web-brujas/Documents/Mod_doc_Apostasia_PR.pdf
(1) Extraído del periódico “El País” de fecha 14-01-2010 en donde también se pueden escuchar sus palabras.

Ben cordialment.
Tere

03/01/2010 GMT -1

Un 2010 lleno de esperanzas

portixol @ 18:14

Pues sí, así lo vivo y así lo quiero compartir con quien lea estas líneas. Tengo esperanzas en que el nuevo año que acaba de comenzar sea un año de avances y consolidación en los derechos de las mujeres. Pueden llamarme ilusa, si así lo desean, pero creo que será un buen año.
De momento, la ley de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo ya ha salvado los principales escollos y, aunque para mí se ha quedado un poco tibia en algunos aspectos, es considerablemente mejor que la existente hasta ahora.
También se ha reducido el número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en el año que acabamos de despedir. Y, aunque sólo hubiera una mujer asesinada no podríamos bajar la guardia, la percepción social de este problema es otra. La formación de colectivos policiales, de los agentes jurídicos, de la sociedad en su conjunto, va notándose y eso siempre redundará en un mayor grado de implicación en este tema para así, ir convirtiéndonos en operadores de un cambio que pasa por la sensibilización continua en nuestros pequeños o grandes campos de actuación, así como en la sensibilización de la necesidad de denunciar este tipo de terrorismo por parte de todas aquellas personas que lo conozcan en su entorno.
Esto, en sí mismo ya es importante. Y lo es también el esfuerzo que se está haciendo por parte de muchas organizaciones en formar, sensibilizar y prevenir este problema que nos afecta a todas las mujeres, sin distinción de edad, clase social, nivel académico, etc… todas somos potenciales víctimas y de ahí que sea importante estar formada para poder decir alto y claro: NO.
También la Presidencia de turno de la Unión Europea nos va a dar la oportunidad de continuar haciendo visibles nuestros problemas como mujeres, puesto que entre otras cumbres está prevista para la primavera, realizar una de Ministras y Ministros de Igualdad. Será un buen momento para que el termómetro europeo ponga sobre las mesas y las agendas políticas algunos asuntos relativos a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en ámbitos tan dispares como el empleo, la formación, la cultura, etc. Así podremos ver los avances que en esta materia se han dado en los diferentes estados que componen la Unión Europea.
Tampoco podemos perder de vista el importante avance que, en materia de formación en esta materia, la de igualdad de oportunidades, se lleva haciendo por parte de muchas organizaciones para, de esta manera, ir desarrollando la propia Ley Orgánica de Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres que se aprobó en el año 2007 y que no consta sólo del artículo que impone paridad en las listas electorales, sino que es mucho más ambiciosa, aunque las gentes del PP se empeñen en utilizar ese artículo como arma arrojadiza.
En este sentido, los Planes de Igualdad contemplados también en dicha Ley, y a pesar de la crisis económica, comienzan a firmarse en las empresas y en ellos se contemplan medidas para que en ese importante sector del empleo, las mujeres podamos ocupar los espacios que hasta hace bien poco nos estaban vetados. Y también ir destapando desigualdades ocultadas por el propio sistema androcéntrico que sigue actuando en nuestras sociedades.
Con estos avances, lentos pero eficaces, la negociación colectiva en su conjunto ha de incorporar necesariamente la igualdad entre mujeres y hombres en su agenda y así, llevarla a los centros de trabajo convertida en acciones concretas para ir eliminando progresivamente las actuales desigualdades que todavía perviven en las empresas.
Y, por supuesto no podemos olvidar el papel de los señores de faldas largas y negras. Un papel con un discurso sexista, discriminatorio que otorga un papel secundario e incluso vejatorio desde el punto de vista de la igualdad a las mujeres. Pero que incluso eso está cambiando con la actitud de muchas mujeres frente a sus exigencias de obediencia y sumisión a sus preceptos y ya son públicamente conocidas las opiniones de algunas organizaciones e incluso algunas mujeres que ya les plantan cara y eso sirve de ejemplo para muchas otras que comienzan a cuestionarse la posición de estos discursos machistas y misóginos en la sociedad del siglo XXI.
Así las cosas, el panorama para el año que acabamos de estrenar es esperanzador y así lo quiero vivir y compartir con quien pueda leer estas letras.
Llámenme ilusa, pueden hacerlo, pero la ilusión y la esperanza es lo último que hemos de perder y estoy convencida que este nuevo años será bueno para los intereses de todas las mujeres.
Ben cordialment y feliz 2010!!

13/12/2009 GMT -1

Las hipocresías de los señores de faldas largas y negras

portixol @ 18:50

Recientemente hemos tenido la ocasión de leer en los diferentes medios de comunicación titulares referentes a lo ocurrido en Irlanda y los abusos sexuales a menores que durante años se produjeron en en seno de la iglesia católica irlandesa en connivencia con autoridades del Estado, entre ellas la propia policía y la fiscalía.
Después de la polémica que los señores de faldas largas y negras han montado con el tema de la aprobación de la nueva ley sobre la salud sexual y reproductiva y la interrupción voluntaria del embarazo yo me pregunto qué pensarán de este asunto, porque todavía no he escuchado ni una sola palabra.
Y es que ni el portavoz de la Conferencia Episcopal, El señor Martínez Camino, ni el Presidente de la misma organización han dicho ni una sola palabra.
Hay que fastidiarse con la moral de estas gentes que predican una cosa y hacen otras bien diferentes!!!
Y es que como ellos dicen, hay pecados por omisión, y eso suyo, su mutismo en este caso es, sencillamente flagrante.
Habrá que preguntarse qué encubren con su silencio cómplice. Habrá que ver si cada vez que abren la boca, hay que cerrársela con los hechos que acaecen en su propia casa.
Pero claro, si no se les cae la cara de vergüenza por suministrar sacramentos a los dictadores más atroces de finales del siglo XX, qué podemos esperar de ellos. Pues eso, no podemos esperar más que hipocresía, y falsedades en su discurso.
Pero ellos a lo suyo, a intentar recuperar el poder que la democracia les arrebató en parte y, sobre todo a intentar mantener su discurso represivo, manipulador, discriminatorio y, sobre todo interesado en su propio beneficio.
Y yo me pregunto ¿Cómo pretenden tener credibilidad entre las mujeres e, incluso, entre la sociedad en su conjunto, con silencios que son tan estremecedoramente sonoros, ante lo ocurrido en Irlanda?
Y es que obras son amores y no buenas razones, y sus obras, en este caso les delatan descaradamente.
Ben cordialment.
Teresa

29/11/2009 GMT -1

Educación y violencia machista

portixol @ 18:13

El pasado miércoles se conmemoró el Día Internacional contra la Violencia que se ejerce contra las Mujeres. Este año, de varios medios de comunicación se hizo hincapié en la temprana edad en que los maltratadores comienzan a actuar sobre las víctimas. Incluso en otro medios de comunicación se abordó el tema de las secuelas que este tipo de terrorismo, el machista, deja en las niñas y niños que, como espectadores macabros, asisten a estas sesiones violentas entre sus madres y padres.
Es cierto que como sociedad tendremos que prestar más atención a lo que ocurre en las aulas de nuestra juventud. Pero no es menos cierto que mientras los grandes partidos políticos se sigan tirando piedras los unos a los otros por temas relacionados con el modelo de educación que queremos para nuestras hijas e hijos, no avanzaremos nada.
La salud emocional y sentimental de nuestras niñas y niños ha pasado inadvertida en todas las reformas de la educación que han tenido lugar desde la transición. Los esquemas de valores se van diluyendo entre soledades, compañías inadecuadas, culpas, premios y castigos no siempre merecidos por parte de nuestros menores. Y mientras (y según la opinión de gente experta) la poca resistencia a la frustración por parte de la gente más joven se va convirtiendo cada día en un polvorín más explosivo para nuestras niñas y mujeres jóvenes.
Tendremos que plantearnos seriamente que los intereses partidistas o religiosos se deben quedar fuera de las aulas, puesto que ya vemos que no facilitan un aprendizaje completo e íntegro en valores como libertad, tolerancia, respeto a las diferencias e integración de las mismas en nuestro propio código.
Tendremos que pensar en las consecuencias que, bajo los discursos del respeto a los valores católicos, se están transmitiendo en las escuelas, incluso las públicas. Unos valores que no tratan por igual a niñas y niños. Unos valores que siguen intentando educar en la obediencia y la sumisión a las niñas para que después, de mayores sean dóciles a los deseos de los hombres. Porque quienes defienden esa escuela afianzada en valores cristianos, defiende la desigualdad entre mujeres y hombres. Defienden, por ende, que dentro de la sumisión y la obediencia de las mujeres entre también la resistencia a la primera bofetada, bajo el epígrafe del perdón.
Podríamos caer en la tentación de pensar que en nuestras escuelas públicas y privadas se educa por igual a niñas y niños, pero eso es del todo incierto. El hecho de que niñas y niños compartan espacios y materias no significa que se esté llevando a cabo una verdadera coeducación. No, lo que se está haciendo es educar en la uniformidad, es decir en que todo el mundo reciba la misma instrucción y los mismos contenidos sin analizar ni los sesgos de los mismos, ni la importancia de adecuar las enseñanzas a niñas y niños.
Por tanto y si esa parte nos resulta casi utópica, la posibilidad de generar e impartir contenidos para la educación en valores de equidad, respeto y sobre todo igualdad (que insisto, no hay que confundir con uniformidad), en definitiva en ciudadanía, es todavía más utópica.
Si a eso le sumamos la falta total de educación sentimental u emocional, nos encontraremos con una sociedad cuyas niñas y niños reciben una cantidad de información extraescolar inmensa y unos contenidos curriculares en valores poco adecuados para el momento histórico de cambios continuos que estamos viviendo.
Y a todo esto hay que añadir la competitividad que generamos los adultos y la violencia intrínseca y manifiesta que ello implica que trasladamos mediante juegos, series televisivas, videojuegos, etc… a nuestros menores.
Así las cosas yo me pregunto ¿de qué nos extrañamos cuando la violencia forma parte de su día a día?.
La prevención de estas violencias manifiestas debe pasar porque en la próxima reforma de la educación (seguro que habrá otras en pocos años) incorpore un nuevo modelo educativo que integre la coeducación de verdad, la formación en valores de ciudadanía reales, el respeto a las diferencias y la integración de las mismas en nosotros mismos para sumar y enriquecernos.
Así, quizás, podremos dejar de mirar a otro lado y afrontar el futuro de las niñas con cierto optimismo puesto que una educación adecuada es fundamental para la prevención del terrorismo machismo que cada año sesga la vida de unas setenta mujeres.
Ben condiarment.
Teresa

15/11/2009 GMT -1

Pecados y excomuniones al gusto

portixol @ 11:06

Esta semana escuchábamos al portavoz de la Conferencia Episcopal Española hablar del pecado que iban a cometer todas aquellas personas que se vieran involucradas en la modificación de la ley del aborto, incluidos los políticos, decía este sacerdote.
Lo siento, pero me da la risa cada vez que escucho manifestaciones de este tipo y, sin pretender herir a nadie, voy a explicar los motivos de mi risa.
Desde hace miles a de años estos señores de faldas largas y negras vienen amenazando con el infierno y el purgatorio para quienes no piensen como ellos. Se han dotado a lo largo de los años de herramientas sofisticadas para mantenerse en el poder a través del miedo y la imposición de sus valores, sin importarles en absoluto las consecuencias que para la población pudieran tener sus dogmáticas ideas. Para ello se sirvieron de la Inquisición, de los monjes templarios, etc.
En la actualidad y al parecer les quedan pocas armas para la dominación puesto que los estados modernos, afortunadamente, les han apartado del gobierno de los países y les han dejado en un espacio que es el de los dogmas y los valores que representan.
Ellos, los de faldas largas y negras, no toleran el grado de laicismo que existe. Y si a eso le sumamos “la competencia” que les supone la llegada de personas que profesan otros credos y la importancia que estos están tomando en una sociedad multicultural, pues se ponen de los nervios y a veces dicen lo que yo considero, sencillamente bobadas.
Y una de esas bobadas la soltó el portavoz de la Conferencia Episcopal Española al afirmar lo que afirmó, pero al mismo tiempo entrando en una contradicción importante para con muchas personas entre las que me encuentro, y me explico.
Hace unos años y por segunda vez, remití un escrito al Arzobispado de Valencia solicitando ser borrada de sus archivos, o sea, apostatar, al tiempo que me daba por excomulgada por haberme sometido voluntariamente a una interrupción voluntaria del embarazo, entre otros muchos de los pecados que ellos consideran graves y que conllevan automáticamente la excomunión.
La sorpresa llegó cuando el arzobispado me contestó alegando falta de información para la excomunión y la negación a borrarme de sus ficheros (apostasía) por no tratarse de ficheros oficiales.
O sea que yo que declaro abiertamente lo que ellos consideran un pecado y deseo que se me aplique la pena, me obvian y ahora salen con que todas las personas que se vean implicadas en este tema serán pecadoras y podrán ser excomulgadas. ¡¡¡Hay que fastidiarse, de nuevo con sus métodos!!!
Y mientras ellos ladran con la pretensión de intentar ganar terreno en lo político con sus amenazas, en África siguen muriendo miles de personas cada día por el SIDA mientras el Papa mantiene el silencio en este asunto.
O siguen muriendo miles de mujeres cada día a manos de sus parejas o exparejas en todo el mundo y ellos siguen sin hacer ninguna declaración al respecto, empeñados como están en seguir manteniendo su estatus de prohombres investidos de una presunta autoridad que pretenden que esté por encima de las leyes y los poderes democráticos.
Ellos, los de las faldas largas y negras, son uno de los verdaderos bastiones del mantenimiento del sistema androcéntrico que nos relega a las mujeres a una situación de sumisión con respecto a los hombres al tiempo que fomenta la misoginia y niegan cualquier expectativa de mejora en las vidas de las mujeres, de cualquier mujer.
Ahora claman por la modificación de la ley del aborto, pero antes lo hicieron por la ley del divorcio y antes con la equiparación de igualdad entre mujeres y hombres que consagra la Constitución Española. Es cansino puesto que siempre se trata de lo mismo: No quieren entender que la lucha por la igualdad real entre mujeres y hombres es imparable y que por muchos estratagemas que se inventen o por muchos discursos revestidos de cualquier historia que se puedan sacar de la manga, no van a impedir que seamos muchas mujeres, cada día más, las que les plantemos cara y les llamemos, entre otras cosas, hipócritas, por adecuar sus discursos a sus propias necesidades y no a las necesidades de las personas, incluso de las mujeres.
Aunque quizás este último punto ya sería excesivo para ellos, pero por pedir que no quede.
Ben cordialment
Teresa

02/11/2009 GMT -1

Derechos humanos de las mujeres

portixol @ 10:09

En demasiados lugares del mundo se olvidan de los derechos humamos en general y , de los derechos humanos de las mujeres en particular.
Y afirmo esto porque en los últimos tiempos descubro noticias relacionadas con este tipo de cosas que me ponen los pelos como escarpias.
Esta mañana escuchaba en la radio el proyecto que una ONG lleva a cabo en Camboya para educar a las niñas de ese país que no tienen derecho a la escolarización debido a que se ven obligadas a trabajar en la agricultura para ayudar a sus familias, o son esclavas sexuales a edades muy tempranas, con lo cual su derecho al acceso a la cultura desaparece.
Esta semana también leía cómo en Arabia Saudi se ha dictado una sentencia de sesenta latigazos contra la periodista Rozanna al-Yami, quien fue hallada culpable de participar en un programa de televisión donde un hombre saudí habló sobre sexo. Rozanna es la primera periodista en recibir esta condena que la Federación Internacional de Periodistas calificó de brutal, inhumana e injusta. Tampoco el derecho a la libre expresión es posible en algunos países islámicos, como comprobamos en este caso.
Además nos encontramos con que la situación de miles de mujeres de la etnia hazara en Afganistán puede que sea peor que hace apenas un año después dala aprobación a hurtadillas del nuevo código de familia Chií que las deja sin derecho prácticamente ni a respirar. Y no me refiero únicamente a la utilización obligatoria del Burka, sino a la limitación de sus propias libertades de movimiento y de acción y a la obligatoriedad de mantener relaciones sexuales con sus maridos cada vez que a estos les apetezca sin tener en cuenta su propia voluntad.
O las mujeres palestinas que viven su situación de ocupación política y personal con una fuerza digna de encomio, pero al mismo tiempo son rehenes de la propia causa política palestina, puesto que son utilizadas como escudos humanos y, al mismo tiempo como procreadoras de muchos hijas e hijos por una cuestión política. Además de ser muchas las viudas, madres huérfanas de hijos e hijas por haber perdido a demasiados hombres en este largo conflicto con Israel.
Y las mujeres africanas a las que someten a numerosas mutilaciones sexuales de distinta índole dependiendo de la zona geográfica en la que nacen o a la etnia a la que pertenezcan, pero que además son utilizadas como armas de guerra en los diversos conflictos armados que corroen el continente africano. Son expoliadas de su propia identidad para convertirse en esclavas sexuales de los señores de la guerra y de los soldados de los diferentes bandos en guerra para humillar al contrario.
Y las mujeres del sudoeste asiático cuyas hijas son vendidas para ejercer como esclavas sexuales que alimentan un turismo sexual en alza, por mucho que se denuncie por parte de organizaciones humanitarias.
Tampoco quiero olvidarme de las niñas de la calle de algunos países de América central y del sur, que se convierten en carne de cañón para traficantes de todo tipo y despojadas de todo, hasta de sus propias identidades.
¿Dónde están los derechos humanos básicos de estas mujeres? ¿Dónde queda su derecho a una vida en paz y digna? ¿Por qué les han sido arrebatados derechos básicos como el de la educación, el de una infancia en paz, la libre circulación o expresión? ¿Por qué se las expolia incluso de su propio cuerpo convirtiéndolo en campos de batalla, en elementos de uso y consumo de hombres que lo necesitan en demasiadas ocasiones para humillar al contrario o para demostrarse no se sabe muy bien qué valores ancestrales?
Y mientras a quienes habitamos en las acomodadas sociedades occidentales se nos olvida el sufrimiento de todas ellas, de todas esas mujeres y niñas para quienes el simple hecho de vivir debe ser la peor de las pesadillas imaginables. Pero nuestro imperdonable olvido, no significa la desaparición de su sufrimiento.
Su recuerdo, su presencia en la lejanía debe estar presente en cada una de nuestras reivindicaciones de nuestro día a día, puesto que nuestra lucha por una sociedad más justa, más equitativa y con un mejor reparto de las riquezas, en todos los sentidos, ha de incluirlas, puesto que sin ellas, sin su presencia aunque estén lejanas, no podríamos ser como somos, ni vivir como vivimos.
Ben cordialment
Teresa

19/10/2009 GMT -1

Aguas revueltas

portixol @ 14:12

Andan las aguas un poco revueltas con el tema de la aprobación de la futura Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo para mucha gente.
Y es que el tema tiene mucha miga puesto que se ponen en juego no sólo temas éticos, sino los que yo considero más importantes, los políticos.
Entran en juego derechos de ciudadanía para las mujeres y entonces surgen los dinosaurios ideológicos de la derechota más recalcitrante que se oponen a todo aquello que suponga una mejora en las condiciones de vida en general de las mujeres, puesto que de la mano de estas mejoras, seguro que viene una mejora para el conjunto de la humanidad.
Y esto no me lo invento yo. Es una realidad histórica. Pero, claro, aquellos logros que han venido de la mano de la lucha de las mujeres han sido sistemáticamente silenciados. Afortunadamente algunas tenemos entre nuestras prioridades desenterrarlos y darlos a conocer.
Pero volviendo al tema que nos ocupa, incluso alguna monja benedictina, concretamente Teresa Forcades se ha posicionado desde su vertiente investigadora y científica al lado de los postulados favorables a la interrupción voluntaria del embarazo y ya ha recibido una exigencia por parte del Vaticano de rectificación pública, alegando su afan de protagonismo.
En definitiva los señores de faldas largas y negras, no pueden soportar que se les lleve la contraria incluso desde sus propias filas.
Además y ante el ¿teórico éxito? de la manifestación del pasado domingo, Rajoy, con una imagen pública bastante deteriorada como consecuencia del caso Gürtel y con los índices de popularidad bastante bajos, ha aprovechado para anunciar que si gobierna modificará la ley que permite la interrupción voluntaria del embarazo. Con lo cual, si alguna mujer tenía alguna duda sobre su voto en concordancia con sus derechos de ciudadanía, el mismo Rajoy los ha disipado.
Y desde luego mi consejo es no votar opciones que únicamente predican una sociedad androcéntrica en la que las necesidades de las mujeres no son ni siquiera eso, necesidades. Una sociedad en la que los derechos del conjunto de la población de las mujeres son ninguneados, obviados y discretamente pisoteados.
Para el Partido Popular, todo lo que huele a igualdad real de oportunidades entre mujeres y hombres es innecesario y motivo de crítica política.
Sólo se merecen seguir en la oposición pero además infectados por ese virus llamado corrupción que debe corroerles por dentro y destapar sus propias vergüenzas para su propio oprobio público, por mucho que lo quieran encubrir.
Y si no que se lo pregunten a Montserrat Nebreda de Catalunya que ha dejado el partido y su cargo o a Ricardo costa al que han “cesado” por teórica mala “praxis” como Secerataio General del PP en la Comunitat Valenciana.
Así las cosas, y aunque no tenemos elecciones a la vista, sólo quiero que se mantenga en el recuerdo la posición reaccionaria ante los avances de los derechos de las mujeres que el PP mantiene.
Ben cordialment.
Teresa

05/10/2009 GMT -1

Y nos siguen matando

portixol @ 10:41

Acabo de leerlo. Ya son dos mujeres más las que han sido asesinadas a manos de su pareja en menos de veinticuatro horas. En ambos casos los asesinos se han suicidado después. Y, de nuevo, me viene a la mente la pancarta que hace unos años portaban las organizaciones feministas en la manifestación del 25 de Noviembre y que decía:”Suicídate antes de matarla”.
Y ya llevamos, en lo que va de año, 61 vidas rotas, sesgadas sólo por el hecho de ser mujeres. Y no es justo.
Nos autodenominamos sociedad moderna, del primer mundo, del bienestar…pero por lo visto todo ese tipo de calificativos sólo sirven para la mitad de la población, para los hombres, por que las mujeres seguimos llevándonos la peor parte, con los malos tratos e incluso la muerte en demasiados casos.
Y es que somos pocas las que no hemos sentido el zarpazo de esta lacra en alguna ocasión en nuestras vidas. Su cara en muy variada y no necesariamente ha de dejar huellas en el cuerpo, pero siempre las deja en el alma.
La máscara que utiliza en demasiados casos es la más sutil, la más amable, la difícil de detectar, pero que se manifiesta en cada situación de desigualdad que persiste en nuestra sociedad.
La semana pasada leía en un periódico regional una noticia que hablaba que el 84% de las mujeres presas han sufrido malos tratos físicos o sexuales. Son datos escalofriantes, pero al mismo tiempo, oficiales, puesto que los dio la subdirectora general adjunta de Tratamiento y Gestión de la secretaria general de Instituciones Penitenciarias de Ministerio de Interior.
Aunque afortunadamente tenemos legislación en esta materia y es todavía reciente, tendremos que reivindicar otras medidas que, aunque tengan una efectividad a más largo plazo, pongan la base de una nueva estructura social. Estoy hablando de los elementos que nos socializan como personas y que nos transmiten valores.
Y estos elementos tienen un claro componente androcéntrico que sigue predicando, de forma sutil pero continuada, toda una batería de mensajes en donde se sigue dando supremacía a los hombres sobre las mujeres. Y que a las mujeres nos siguen “cosificando” y utilizando como moneda de cambio en demasiados casos.
Por supuesto estoy hablando de la familia, la escuela, los medios de comunicación y por supuesto las religiones. Estos elementos por las que todas y todos en algún momento de nuestras vidas, nos están bombardeando continuamente con mensajes sobre la supremacía de los hombres en un mundo creado para sus necesidades y con sus propios privilegios heredados a lo largo de la historia de la humanidad.
Mientras no seamos conscientes que somos, todas las personas, transmisoras de valores cargados de desigualdad, no podremos actuar primero como personas y después como sociedad que pretende ser igualitaria.
Mientras las grandes religiones monoteístas no modifiquen su discurso (y lo veo prácticamente imposible) y tengan un discurso con mayor equidad en el trato que dan a sus personajes más relevantes, no avanzaremos hacia una verdadera democracia en donde realmente todas las personas seamos iguales.
Y en la escuela hay que trabajar tanto con el alumnado como con el personal docente para que sean conscientes que no solo enseñan lo que aparece en el currículo, sino que también trasladan toda una serie de valores que siguen sin tener nada de igualitarios y, por tanto se reproducen y se reproducirán en un futuro los mismos esquemas que ahora denunciamos cada vez que se produce algún asesinato de alguna mujer.
Y qué decir de los medios de comunicación que hacen pervivir los estereotipos, los modos, las modas y que además los potencia porque son lucrativos. Y son lucrativos porque la igualdad real entre mujeres y hombres no interesa, porque no es rentable dejar de vender suplementos femeninos que reproducen patrones claramente distinguibles a años luz, por ejemplo.
A veces me pregunto en qué medida el silencio personal cada vez que hay una mujer asesinada, nos hace cómplices de su muerte.
Pero la muerte, como decía antes, es el último escalón que recorre al víctima, puesto que hasta llegar a ese terrible momento seguramente habré tenido una vida llena de calamidades que la habrá hecho sentir infeliz durante mucho tiempo.
Y es que parece que sólo los asesinatos nos despierten las consciencias y perdemos de vista que los millones de rostros que utiliza el patriarcado para maltratarnos, en demasiadas ocasiones viene disfrazado de una sonrisa cordial y afable.
Necesitamos cuestionar el actual sistema social, para poder, después desmontar todas las partes que nos hacen daño, que nos matan, que nos tratan como inferiores.
Y por supuesto, tenemos que seguir siendo la voz de todas aquellas a quienes se la han arrebatado. La voz de las asesinadas por unos terroristas que, además decían amarlas.
Ben cordialment, desde la pena
Teresa

15/09/2009 GMT -1

Graves contradicciones

portixol @ 08:29

Leo hoy una noticia que me llega a través de la lista de correos de la revista TRABAJADORA, que la coordinadora del Área de Riesgo Químico del Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (Istas), Dolores Romano Mozo, aseguraba que: “existe un marco normativo "favorable" a la prevención del riesgo para el embarazo y la lactancia, pero a su vez se puede hablar de que "hay una serie de obstáculos, principalmente en lo que se refiere a la exposición a substancias químicas y los riesgos psicosociales”.
Y entonces de nuevo aparece la contradicción entre la protección a las mujeres trabajadoras embarazadas y lactantes o la inversión en mejorar las condiciones laborales y, por lo visto, se sigue apostando por la NO inversión.
Entonces tampoco se está apostando por la mejora de las condiciones laborales y de salud del conjunto de la población, puesto que una mujer embarazada que no tenga buena salud (y en demasiados casos esa falta de salud tiene que ver con su entorno laboral) seguramente no gestará bien y caben secuelas en el feto.
Asimismo las condiciones psicosociales, como horarios intempestivos, situaciones de estrés que son inadecuadas, y otras no se incluyen entre los riesgos a avaluar ni prohibir, con lo cual el nivel de prevención es cero lo cual repercute directamente en la salud de estas mujeres.
En esta sociedad de las prisas, del estrés, en donde la apuesta es la competitividad, se está descuidando de nuevo la salud de las mujeres trabajadoras en un momento de especial vulnerabilidad de sus vidas: el embarazo y la lactancia y esto en aras de unos beneficios empresariales que siguen existiendo aunque nos quieran hacer lo contrario.
Será necesario que las instituciones intervengan en este tipo de temas puesto que de la salud o la falta de ella, de estas mujeres va a depender la salud de la ciudadanía de dentro de unos años y si este aspecto se sigue descuidando será la sociedad en su conjunto quienes paguen las consecuencias.
Ben cordialment.
Teresa

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