Más de lo mismo
Después de una semana de silencio por motivos personales, aquí estoy de nuevo.
Y me encuentro con que este fin de semana nos han matado a otra mujer y ya van casi cuarenta en lo que llevamos de año.
Sigue siendo un rosario que no para de crecer. Es muy triste ver cómo, a pesar de los esfuerzos renovados por parte de administraciones y asociaciones, la sociedad es todavía machista y muy androcéntrica.
Es muy triste ver cómo los dirigentes de los diferentes credos religiosos siguen sin condenar abiertamente este tipo de agresiones y sin considerarlo un “pecado”.
Es paradójico pensar que por una “manzana” a las mujeres nos han cargado con la culpa del pecado original a lo largo de la historia y a ellos que se han pasado la historia matándonos, violándonos y agrediéndonos, no les hayan dicho nada. Creo que esa actitud, en sí misma, ya da muchas pistas y nos ayuda a desgranar de parte de quienes están los señores de faldas largas y negras, los de turbantes y los de negro con rizos largos a ambos lados de la cara.
Habría que ver cómo reaccionarían si fueran hombres en vez de mujeres los que mueren cada día o los que son violentados como armas de guerra… habría que verlos cómo bramarían en aras a su dios.
A todo esto le sumamos que los de faldas largas y negras siguen provocándonos a los no creyentes con declaraciones como las del máximo responsable de Valencia pidiendo libertad para ejercer la fe católica mientras este mismo señor nos impide a los que ya no creemos que ejerzamos nuestro derecho a dejar lo que ya, desde nuestra perspectiva de ateos, consideramos una secta.
Es, sencillamente incoherente. Piden todo el respeto que ellos son incapaces de dar a los que no piensan como ellos. Y además si somos mujeres no siguen considerando de hecho, como “seres inferiores” aunque jamás lo digan con esas palabras.
Y si no, apliquemos las palabras de su libro sagrado que en algún pasaje, decía aquello de “…por sus obras les conoceréis…” Y es cierto, así, les vamos conociendo como seres incoherentes, misóginos e incluso perversos contraviniendo sus propios dogmas de fe.
Mientras sigan condenando a Eva y justificando a todos los Adanes castigadores, maltratadores y asesinos, seguirán siendo incoherentes con sus propios postulados bíblicos y, por tanto no merecedores del respeto que piden.
Mientras continúen sin condenar abiertamente la violencia que se ejerce contra las mujeres por el simple hecho de serlo y no permitan que quienes no pensamos como ellos podamos elegir libremente nuestro modelo social y educativo para nuestras hijas e hijos, no merecen mi respeto en absoluto.
Por tanto que se apliquen aquello que dice su Biblia y que prediquen con el ejemplo de la humildad, el respeto, la tolerancia, la coherencia y los postulados de la no violencia contra las mujeres.
De lo contrario, que se queden solos predicando una fe vacía y fatua que no reconoce a las mujeres como seres universales e iguales en todos los aspectos al hombre. Ellos se pierden toda la riqueza que las mujeres aportamos cada día a esta sociedad.
Ben cordialment.
Teresa

Meneame
del.icio.us