"Seguro que yo lo sabría hacer mejor"
¿Quien de nosotras, las que hemos tenido o tenemos alguna responsabilidad social, política, sindical o de otra índole, aunque sea al frente de una comunidad de vecinos no ha escuchado alguna vez esta frase en boca de algún "compañero"?
Yo sí la he escuchado en numerosas ocasiones y ello te lleva a un grado de estrés superior al necesario para realizar las funciones requeridas en cada caso.
Pero después, cuando ya te armas de valor y directamente mirándoles a los ojos les contestas con la mejor de las sonrisas aquello de: "pues adelante, a ver cómo lo haces tú", entonces, habitualmente comienzan a tirar balones fuera.
Afortunadamente no son muchos los que abiertamente se atreven a hacer estos comentarios en público, y siempre pensamos que son personas mayores. Pero no nos equivoquemos, hay hombre relativamente jóvenes que también y de forma desafiante, los hacen.
Fué precisamente ante un hombre jóven, de unos venticinco años, el que tuvo la desfachatez de cuestionar el trabajo que estábamos haciendo un grupo de personas. Iba yo por la calle y él lo dijo en voz alta para que yo lo escuchara. Y lo escuché, pero en contra de lo que él podía imaginar, me dí la vuelta y le invité a probar realizar el trabajo que estábamos realizando nosotros. No continuó con su discurso, entre otras cosas porque no había espectadores. Pero nunca más volvió a cuestionar abiertamente, o al menos delante de mí el trabajo realizado.
Este es sólo un ejemplo. Insisto en que afortunadamente son pocos los que se comportan de esa forma un tanto incorrecta, pero no hay que dejar pasar ese tipo de comentarios. Hay que pararlos porque entre otras cosas son falsos y hay que decir abiertamente que son falsos.
Como mujer optimista que soy, creo que esto poco a poco irá desapareciendo puesto que cada día las mujeres nos callamos menos y denunciamos abiertamente y donde haga falta este tipo de actitudes. Además, en este tipo de cosas creo (la esperanza es lo último que se pierde) que las mujeres cada día somos más solidárias entre nosotras.
En cualquier caso, nuestra voz debe alzarse ante este tipo de actitudes y defender ante aquellos pocos que todavia se creen superiores que la superioridad, si la hay, hay que demostrarla en el tajo y no perder las fuerzas por la boca.
Ben cordialment.
Teresa

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